jueves, 8 de noviembre de 2012


Responsabilidad social corporativa:
De los comunicados de prensa a la realidad social.
 Por: Ingrid Julieth Armesto.
La globalización trajo consigo un nuevo sistema de negocio, con  ello, el  mercado libre cada día cobra más auge en los países del mundo; e incluso sin ir muy lejos, Colombia,  en la actualidad ejecuta diez acuerdos comerciales con distintas naciones del mundo en los que la responsabilidad social corporativa se ha convertido en una cláusula necesaria de inclusión.
Dado que, la responsabilidad social corporativa, RSE, permite a las empresas garantes ser rentables y tener un impacto positivo en la calidad de vida de sus trabajadores y consumidores, al tiempo que mejoran el desempeño de sus socios comerciales. Es importante que, cuando mayor apogeo se presenta de empresas nacionales y transnacionales, más control se  aplique en usos de preservación del medio ambiente, y derechos laborales.
Para Carlos Ferro Soto[1], doctor de ciencias económicas y empresariales, la RSE se ha convertido en una normatividad a la hora de firmar tratados comerciales, pero sobretodo genera hoy ventaja competitiva al momento  de dar cuantía a  la calidad de los productos o servicios. Sin embargo cabría preguntar ¿qué tanto de lo anterior se cumple al pie de la letra en los países latinoamericanos, especialmente en el caso colombiano? Para dar respuesta a ello, se abordará a lo largo de este texto, distintas investigaciones y publicaciones que se han hecho acerca de la responsabilidad social corporativa  y su impacto en américa latina.
Ética empresarial
Cabe resaltar, que para hablar de RSE es imposible no hacer una relación con la ética, para ello, es necesario hacer mención de  Fernando Savater, autor del libro, “La dimensión ética de la empresa”, para quien “la figura más emblemática de la época es el empresario: creador  de la actividad productiva y económica porque es el de alguna manera todos quieren ser y alcanzar, y porque representa el nivel más alto y envidiable de la escala social”[2].

Sin embargo, Savater que resalta la importancia del administrador, afirma que  existen ciertos principios a exigir al empresario, dentro de los que destaca la RSE, a favor de la educación, la lucha contra la pobreza, y las causas nobles.
Por lo que él menciona que, existen millones de empresas en el mundo que se  vanaglorian de su éxito empresarial mientras someten a sus empleados a condiciones de explotación y causan estragos en el medio ambiente. Por citar un caso global,  el pasado 4 de mayo la Fundación Telefónica en conjunto con la Organización infantil del trabajo, OIT, y  la UNESCO, informó que  cerca de 14 millones de niños entre 5 y 16 años trabajan en países del tercer mundo, de los cuales cerca del 10% lo hace exponiéndose al peligro. Entonces, ¿cuántas de esas empresas garantes, violan la ética empresarial?
En Colombia, “OLÍMPICA S.A. ha trabajado bajo una acción social como la manera de canalizar la solidaridad de nuestros colaboradores, empresa y directivos hacia los más desprotegidos. En busca de contribuir con el desarrollo sostenible de la sociedad, contribuyendo de manera voluntaria a un mejor país[3]”; según lo comunican en su página corporativa. En contraste, los trabajadores de Súper Tiendas y Droguerías Olímpicas asociados, Sinaditral[4], informan que: niños son explotados como empacadores durante largas horas de trabajo, sin siquiera recibir un salario.
De igual forma, Noticias Uno, en el mismo mes de abril de 2011 advirtió a la audiencia que, a  los afectados por las inundaciones en Barranquilla, el gobierno nacional les asignó un subsidio para vivienda y alimentación por valor de $ 1.600.000.000 y el  ahora ex Alcalde de Alejandro Char, decidió que la Caja de Compensación Familiar de Barranquilla manejara este dinero  que favoreció a SAO Súper Tiendas Olímpica la cual  mediante  el uso de una tarjeta pre-pago Colombia Humanitaria y Combarranquilla, exige los damnificados a recibir una parte en mercancía y otra en efectivo, pagando precios superiores que incluían IVA, quedando el dinero, en manos del Alcalde dado que es dueño de SAO.
Este, sencillo ejemplo citado, sirve como referente para conocer, como desde la ética misma del administrador, se ejecutan acciones poco dignas al trabajo que no permite ejecutar una ética de mínimos que consienta, como bien lo dice Savater, establecer pautas para armonizar las diversas búsquedas de felicidad en cualquier sociedad.
Continuando con ejemplos de  “RSE”
Ya se ha hecho mención de la relación ética – RSE, siendo necesario ahondar cerca de cómo en la práctica se ejecuta. Según Archie Carroll[5] se pueden observar varios tipos de responsabilidad empresarial en una organización. La primera, tiene relación con lo económico en correspondencia con el reintegro de dinero a los accionistas; la segunda con el cumplimiento de las leyes en el entorno dónde se ejecuta la empresa; seguido de ello, la ya mencionada ética en relación con lo que espera la comunidad, y finalmente la mal empleada filantropía que tiene concordancia con donaciones. Cabe aclarar, que la RSE no es filantropía, como lo afirma Savater, y su uso no debe dirigirse a la evasión de impuestos.
Pero en la ejecución existen casos para resaltar, en el que se aplica la ya dicha RSE, en lo  indicado al inicio de este texto, con relación a los TLC.  
"Promover la integración económica hemisférica, reducir la pobreza, promover el desarrollo sostenible y crear oportunidades de empleo"[6] la anterior frase corresponde al preámbulo de acuerdo entre Canadá y Colombia con el fin garantizar la defensa de los derechos de los empleados, y el desarrollo sostenible de Colombia.  Además, evitar la venta de insumos en el país superior al precio al que se exportan a Canadá como los ocurridos en 2010 con la importación de acero a países como México, Brasil y Venezuela según informó el diario Bussines new Américas. 
Sin embargo, en la práctica son pocos los buenos ejemplos de cumplimiento de esto, es más, abundan las empresas que convirtieron hasta hoy la RSE en un negocio que genera rentabilidad. Un informe de 2009, publicado por el observatorio de multinacionales en América latina, OMAL,  revela que las empresas emplean la política RSE o ISO 260000 en la búsqueda de prestigio que para los autores del informe, supone un simple “lavado de cara empresarial” a manos de publicistas, en esa medida empresas como Pacific Rubiales en Colombia, emplean campañas para vender su imagen como responsable mientras los pobladores de Puerto Gaitán, Meta y sus mismo empleados realizan denuncias por explotación laboral.
Ahora bien, ya se ha hecho mención de la ética, de los derechos laborales y de la explotación a niños, a su vez, de la inclusión de la RSE en el acuerdo comercial entre Canadá y Colombia, así como también la violación de las transnacionales en el país, pero valdría la pena subrayar, como el llamado pacto global aparece como una búsqueda de reivindicación de los derechos ya mencionados y otros más.
Pacto Global
El Pacto Global es una iniciativa intencional por cualquier organización del mundo que busque regirse bajo diez principios básicos entorno a cuatro áreas temáticas, derechos humanos, medio ambiente, anti corrupción y estándares laborales, de esta forma ejecutar en conjunto con  la ISO 26000, para que las empresas logren hacer de forma real su gestión en pro de lo social.  Con ello, las organizaciones deben ejecutar los cambios necesarios al interior de la empresa con el fin de ajustarse a los lineamientos, publicar un informe anual que refleje las acciones que ejecutan para cada principio, y apoyar públicamente el proyecto.
En la actualidad, Colombia solo se cuenta con cinco grandes empresas miembros que respaldan el pacto en relación a financiación , y 220 adheridos dentro de los que se destacan empresa como ISAGEN, EPM y Alpina.
Sin embargo, para finalizar, bien valdría la pena decir que: En Colombia, aún existen muchas carentes de garantías, para que la responsabilidad social empresarial deje de ser solo una fachada en la ejecución de políticas poco sociales en la protección del medio ambiente, las comunidades y los trabajadores, y si bien es cierto, que con la llegada de los TLC se supondría mayor control en la ejecución de dicho compromiso ético empresarial esto en la realidad está lejos de cumplirse pues de los comunicados de prensa al escenario social corporativo existe en definitiva una brecha bastante amplia, que no se cerrará a menos que desde la ética se logren verdaderos cambios.


[1]GESTATEGICA.ORG. La RSE y su relación con los Tratados de Libre Comercio. Entrevista a Carlos Ferro Soto, Universidad de Vigo, España. En: Gestratégica. [online].Mayo 26 de 2011. Disponible en http://www.gestrategica.org/templates/noticias_detalle.php?id=482. [ citado el 13 de mayo de 2012].

[2] SAVATER, Fernando. La dimensión ética de la empresa. Bogotá: Siglo del hombre Editores, Fundación Social, 1998.

[3] OLIMPICA S.A. Responsabilidad social corporativa. En: Nuestra empresa. [online] Disponible en http://200.13.255.53/Olimpica/ResponsabilidadSocial. [ citado el 13 de mayo de 2012].

[4] SINADITRAL. Super Tiendas Olímpica explota niños y viola los derechos humanos. En: Empresas.  [online] domingo, 15 de mayo de 2011. Disponible en http://www.sinaltrainal.org/index.php?option=com_content&task=view&id=1686&Itemid=217
[ citado el 13 de mayo de 2012].

[5] Carroll, A. y Buschholtz A., 2006, Business &Society: Ethics &Stakeholder Management. Thompson, 6th edition. USA. Citado por el libro verde RSE.

[6] ADMINISTRADOR. El TLC y la RSE. En : Fundarse org. [online] Disponible http://www.fundarse.org/articulos-recientes/3-responsabilidad-social-y-colaboradores/40-eltlcylarse.html [ citado el 13 de mayo de 2012].



@Red. Contenidos y usuarios
 Por Laura Márquez Leal.

A partir del surgimiento de la internet se tuvo como principal objetivo brindar aquella posibilidad de compartir y acceder a la información. En Internet, las comunicaciones básicamente se establecen entre dos puntos: uno es el ordenador (acceso personal) y el otro es cualquiera de los servidores que hay en la Red y facilitan cualquier información. La información viaja por diversos ordenadores a modo de repetidores hasta alcanzar su destino u objetivo, lugar en el que todos los paquetes se reúnen, reordenan y convierten en la información original que se desea obtener[1].  Al paso del tiempo millones de comunicaciones se constituyen entre puntos distintos día a día, pasando por cientos de ordenadores intermedios. La posibilidad de una interactividad, el permitir generar y exponer un conocimiento en campos virtuales, se convertiría en la verdadera esencia, cuando de desarrollo y avances tecnológicos se refería.
El acceso a los ordenadores y al internet por parte de la sociedad, se basaba en la no restricción en cuanto a sus contenidos, en algunos casos, sin límite alguno, dando paso a una gran disponibilidad y fácil manejo. Por ejemplo en el país colombiano, se hablan de iniciativas que promuevan estas medidas, programas como Vive Digital, plan estatal que responde al reto de alcanzar la prosperidad democrática gracias a la apropiación y el uso de la tecnología. Vive Digital le apuesta a la masificación de Internet colombiana[2].
No obstante, y junto a aquellos avances tecnológicos que facilitan los diferentes ámbitos de vida (académicos, laborales, administrativos, estatales, entre otros) fueron surgiendo, adicionalmente, actividades que atentaban directamente contra la lógica ejercitada de las redes.  Figuras como los Hackers o Crackers, detuvieron estas dinámicas, teniendo como propósito la invasión e intromisión, sin autorización o permiso alguno, a contenidos en las redes, contemplando frecuentemente aplicaciones como cuentas personales, la seguridad organizacional y entidades gubernamentales. Cabe resaltar que el término hacker, inició en la década de 1960. Las computadoras personales todavía estaban en etapas de prueba, y la Internet no se había expandido.[3]  Son denominados hackers aquellas personas con grandes conocimientos, dedicadas a la investigación en ámbitos relacionados con la red y seguridad en las telecomunicaciones, con un fin específico. En una sociedad actual, se idealiza el concepto hacker con delincuencia y violación a la internet. Sin embargo, el columnista Camilo García asegura que “El principio básico de internet y de la computación, desde sus inicios, es la posibilidad de compartir información de manera abierta e irrestricta, los hackers son necesarios, no hay desarrollo en internet sin ello. Además son apoyo y base para hacerle un contrapeso al gobierno. No es cierto que el hacker sea un delincuente"[4] En soporte a esta afirmación, asegura Richard Stallman, que el Hacker es quien también hace cosas de buen impacto práctico o social.

En América latina existen figuras como el defensor del lector[5], la cual se convierte en una ardua labor, a la cual pocos periodistas se han enfrentado.    El defensor del lector, “es una persona contratada específicamente para representar los intereses del público ante un medio y gestionar sus quejas particulares por coberturas y tratamientos periodísticos determinados”. En Latinoamérica, este amplio concepto, seguido de los códigos de ética, surge en Brasil, en 1989, en el periódico Folha de Sao Paulo. Según Germán Rey y Javier Dario Restrepo, un defensor del lector, o más conocido como “Ombudsman” debe contar con criterios como una conciencia ética, calidad y una autoridad moral.
En complemento a la figura del defensor del lector es conveniente señalar que además Gerardo Albarrán de Alba, indica que existen otros mecanismos que ayudan al mejoramiento y efectivo desarrollo del defensor del lector. Son elementos que propician a una ética periodística y promueven a una autorregulación interna, propia de cada medio. Estos elementos se definen como: línea editorial, códigos de ética y el comité de ética.
Pero, aunque se evidencien figuras que representen medianamente algún control, aún se manifiesta e incrementan los actos ilícitos y desarrollados en la internet. Por ejemplo casos como el famoso caso de un “joven estadounidense de 23 años que envió por correo electrónico información falsa a los sitios web dedicados a las transacciones financieras en la bolsa, su falsa nota informativa le permitió embolsarse 250,000 dólares”[6] se frecuentan en el entorno, ya que no se cuenta con ningún mecanismo de vigilancia y ordenamiento en la red. Todo lo que se encuentre allí, y según su definición es información de fácil acceso, aprobando en cierta manera el compartimiento alguno de todos estos contenidos entre millones de usuarios que cohabitan este medio. ¿Por qué confiar totalmente en páginas web o en correos electrónicos que son recibidos?
Por eso es de importancia resaltar que la internet, no cuenta con una central o alguna organización, que regule y vigile el sinnúmero de contenidos, información y actos delictivos que diariamente de desarrollan. Por ello se explica la realización de todas estas problemáticas, porque cuenta en su mayoría de veces con una estructura pública, sin límites y porque simplemente no existe control, ni se miden las acciones realizadas a través de la web.
 Actualmente como respuesta a estas problemáticas, se han venido surgiendo y desarrollando leyes que “velan” por los intereses de los autores, y de los contenidos legales. La ley SOPA, es un ejercicio legislativo más para intentar controlar Internet. Son proyectos que buscan detener la piratería, pero tienen un efecto colateral potencial que atenta contra la libertad de expresión y la participación ciudadana[7] llegando al punto de una exageración debido a que esta ley consiste en la interrupción y sanción a quienes intercambien o descarguen contenidos publicados en la red, desde canciones, lectura de artículos, participaciones, en fin, atentando en cierta manera con el derecho a la información, impuesto en el artículo 20 de la constitución colombiana, y a una libertad de prensa, afectada en este caso, por entidades gubernamentales. Aunque también sea conveniente rescatar, que todos estos fenómenos, surgen en pro de las malas acciones y apropiación que se le ha dado a la web.
El continuo avance de las tecnologías, la conciencia empresarial y una competitividad, ha transformado y desviado en cierta parte el ideal y la ética de un periodista a la hora de influenciar y desenvolverse en su ejercicio profesional. “La obligación del profesional llega hasta donde esa obligación garantiza el cumplimiento del compromiso adquirido por el medio con el público, [y] está supeditada en todo momento a la obligación más fundamental de cumplir con los deberes deontológicos de la información y la comunicación[8]”. No debemos tratar el Internet como algo tan diferente y tan extraño: los periodistas deben hacer su trabajo con los mismos criterios y principios de siempre, afirma Otto Sjöberg, jefe de redacción de Aftonbladet en Suecia.
Hoy en día, los contextos de producción de noticias se modifican más rápidamente que las leyes y modos de organización de la profesión. La globalización de los intercambios de información, gracias al avance tecnológico, plantea nuevos problemas en cuanto al tratamiento de la actualidad. Es a los periodistas de manera individual y colectiva a quienes corresponde resolverlo. Y esto sólo es posible volviendo a los principios que fundamentan su legitimidad: pluralismo de ideas, honestidad, rigor, civismo y responsabilidad[9].


[1] Manual básico de Internet. [Online]. Disponible en: http://www.ichamartin.org/wp-content/uploads/manual-de-internet.pdf
[2] Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicaciones. Vive Digital Colombia. [Online] Disponible en: http://vivedigital.gov.co/marco_del_plan_1_plan_vive_digital.php

[3]Semanario de prensa libre. La verdad sobre los hackers [Online] Disponible en: http://www.infogtm.com/laverdadsobrehacker.html  
[4] GARCÍA, Camilo. Ni delincuente ni activista, esto es “Mucho hacker” Publicado en: El tiempo [Online] Disponible en: http://m.eltiempo.com/cultura/libros/ni-delincuente-ni-activista-esto-es-mucho-hacker/11623342.
[5] ALBARRÁN, Gerardo. La figura del defensor del lector en los diarios digitales. Articulo Sala de prensa[Online] Disponible en: http://www.saladeprensa.org/art405.htm
[6] RIBOREAU, Guy. La deontología periodística frente a los cambios técnicos y la globalización. Articulo Sala de prensa. [Online] Disponible en : http://www.saladeprensa.org/art409.htm
[7] La ley SOPA. Publicado en: Periódico La república. [Online] Disponible en: http://www.larepublica.pe/18-01-2012/la-ley-sopa-es-un-ejercicio-legislativo-mas-para-intentar-controlar-internet
[8] Aznar, Hugo (1999a). Comunicación responsable. Deontología y autorregulación de los medios. Barcelona. Ariel.

[9] IBID[6].

Sensacionalismo, credibilidad  y ética
en el periodismo actual
 Por: Lina María Cañaveral Hidalgo.

“El periodista siempre tiene que estar del lado del receptor. El único amo que el periodista debe respetar es el lector. La información la debe entregar con la ilusión de que llegue a todos y todos la crean”.
Javier Darío Restrepo


La credibilidad periodística es el tesoro más valioso que un profesional de la comunicación  puede poseer. No obstante, los medios de comunicación en su afán de informar, se han olvidado del verdadero significado del periodismo, pues la competencia desenfrenada por ser los primeros en dar la “chiva” y  por subir el “rating”,  ha llevado a mostrar noticias sin contextualización, ni un adecuado tratamiento, como lo es  la verificación de fuentes y el respeto a la dignidad humana, siempre en busca del bien común.

En este sentido, se visualiza en los diferentes medios de comunicación noticias que atentan contra la vida privada de las personas  y; aunque  en Colombia, desde el punto de vista jurídico, la Corte Constitucional ha señalado que: “En caso de conflicto insoluble entre ambos, la prevalencia del derecho a la intimidad sobre el derecho a la información es consecuencia necesaria de la consagración de la dignidad humana como principio fundamental y valor esencial, a la vez, del Estado Social de Derecho”.  



Sin embargo, esto no parece importarles a los  periodistas y a los medios, pues entre más  sangre, muertes  o violencia se muestren en las primeras páginas de los periódicos o de los noticieros de radio y  televisión, más popularidad adquieren dichos medios de comunicación.

Es así, como se  refleja el denominado sensacionalismo o amarillismo donde las formas de presentar la información  no se ajustan de forma seria, contrastada y veraz a los hechos y a la realidad sin distorsionarla.  En Colombia el Círculo de Periodistas de Bogotá en el Código de Ética, establece en su artículo séptimo que “el sensacionalismo es una deformación interesada de la noticia, que implica tergiversación, manipulación y engaño, por lo tanto, atenta contra la credibilidad del medio periodístico y burla la buena fe de la sociedad”.

En este aspecto, se encuentran varios ejemplos como el cubrimiento periodístico del asesinato del niño Luis Santiago Lozano en Chía, donde se atentó contra el derecho a la intimidad de esa familia, ya que  todos sus miembros se convirtieron en protagonistas del verdadero "reality" del dolor humano con el mejor rating noticioso, pues solo prevalecía  la imagen de las lágrimas de una madre sufriendo, de niños tristes  y donde  los periodistas solo se les ocurría preguntar ¿cómo se sienten?  El caso más reciente quedó registrado este 15 de mayo en Bogotá, con el atentado al exministro del Interior Fernando Londoño, los dos noticieros colombianos, Caracol y RCN, mostraron durante la emisión de noticias, imágenes impactantes del exministro Londoño caminando junto a unos escoltas, en medio del  caos, la sangre y gente desmayándose; sin duda,  es una falta de respeto con el dolor ajeno.

Para expertos en el tema como, Frank Priess, periodista alemán y director del programa “medios de comunicación y democracia” de la Fundación Konrad Adenauer para América Latina, afirma que “la presentación de víctimas sangrando en la calle, contribuye a una brutalización de una sociedad, que mientras tanto se ha acostumbrado a niveles de violencia espantosa”.

Surgen entonces, estos interrogantes: ¿Cuánta violencia es necesaria mostrar en imágenes, para poner en evidencia la realidad sin distorsionarla? y ¿cuánta violencia en pantalla es tolerable para provocar consternación sin llegar a molestar o a desinformar?

Es por esta razón, que hay que analizar la ética periodística en la actualidad, porque se ha pasado a la superficialidad de la noticia. Para los periodistas, Javier Darío Restrepo  y María Teresa Herrán, en el libro “Ética para periodistas”, expresan que es fundamental analizar qué motiva la publicación de una noticia ¿las ventas o el servicio a la comunidad?, porque es precisamente, ese cuestionamiento el que hay que tener en cuenta, antes de proceder a informar a la sociedad.

Sin duda, el periodismo sensacionalista lo que le interesa es mostrar escenas de violencia, escándalos,  alimentando el morbo con titulares y notas llamativas, pero sin fondo. Además, Restrepo y Herrán convergen en que para ejercer adecuadamente la actividad profesional hay que tener por objetivo “servir a la comunidad y contribuir al bien común”. Por ello, el sensacionalismo es contrario a la ética profesional porque traiciona la buena  fe que el público ha depositado en el periodista, además,  el artículo octavo del Código de Ética del Círculo de  Periodistas de Bogotá explica algunos puntos que el periodista debe tener en cuenta:
1.    Respetar la vida privada, la dignidad y la intimidad de las personas y sólo referirse a aquellos sucesos o circunstancias de carácter privado que adquieren claro interés público.
2.    Debe abstenerse  de explotar la morbosidad del público y la curiosidad malsana
3.    Observar especial cuidado en las informaciones sobre procesos judiciales ya que incluso, sin incurrir en violaciones ilegales de la reserva sumarial, es posible influir en la condena o absolución de los incriminados.

Todos estos planteamientos, de una u otra manera van ligados a la importancia de la credibilidad informativa, ya que se defrauda  al público  en la medida que no hay un criterio definido por parte del periodista, pues éste muchas veces   está limitado por el medio en el que trabaja. Además, otro factor determinante del sensacionalismo está dado por el estilo narrativo, que implica tanto la selección de los hechos como la construcción de los mensajes que ofrece a sus lectores, oyentes o telespectadores.

Surgen  así, los siguientes interrogantes: ¿Cuál es verdadero objetivo del periodista actual? ¿Conseguir una buena cantidad de dinero por una primicia informativa o demostrar una buena calidad profesional, buscando el beneficio de la comunidad?

De la misma manera, la teoría del “morbo” o la idea de violencia como remedio del tedio social es para  el  Licenciado  en Ciencias de la Información Carlos Soria, como “traducir la violencia pura  en entretenimiento informativo, donde la vida se convierte en una película y donde la cultura de la información pasa a ser cultura comercial”.  

Así las cosas, el público está frente a un  periodismo que muestra la desgracia del dolor ajeno. Se ponen cámaras, micrófonos dentro de las heridas y las muertes violentas. Finalmente, como diría el escritor Mario Vargas Llosa “La frontera entre el periodismo serio y el sensacionalista es cada vez menos nítida ya  que el mundo occidental vive inmerso  en una civilización del espectáculo.”

viernes, 18 de mayo de 2012

LA INFANCIA Y LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN


Por: Laura Cristina Cañizares Quintero
Los medios de comunicación son en la actualidad una herramienta importante para el desarrollo de las sociedades, sus contenidos ejercen cierta influencia en los comportamientos de las personas y viceversa, ya que la cultura también se ve reflejada en los espacios televisivos, radiales, en la prensa.  El desarrollo tecnológico ha traído rápidamente instrumentos y canales de comunicación de más fácil acceso y en algunos casos de menor costo.
Debido a esto, cada país debe implantar normas que ayuden a regular los contenidos de los medios, pues estos pueden llegar  a los adultos y a los niños con igual facilidad. En Colombia existen diferentes organizaciones del Estado y no gubernamentales que se encargan de vigilar, controlar y sancionar los contenidos inapropiados en los medios de comunicación, sobre todo para la niñez.
La primera normatividad a citar es el Código del Menor, ya que este presenta en el artículo 25 el control sobre los medios de comunicación, los cuales deben respetar el ámbito personal, familiar y todas las circunstancias privadas del menor. A su vez, el artículo prohíbe las publicaciones, entrevistas, imágenes o informes de los menores si atentan contra lo ya nombrado.
En la televisión se encuentra la Autoridad Nacional de Televisión, esta entidad controla los contenidos por medio del artículo 11 de la ley 1507 de 2012. Allí se le atribuye a la ANTV la responsabilidad de controlar el “cumplimiento de las normas relacionadas con los contenidos de televisión”[1].
También existe el Decreto 1594 de 2004, donde se establecen las medidas técnicas y administrativas que buscan evitar el acceso de los menores a la información pornográfica en Internet o ser parte del contenido. El artículo 4 expone claramente las prohibiciones, como contener en los sitios web “imágenes, textos o archivos audiovisuales que impliquen directa o indirectamente actividades sexuales con menores de edad”. Aquí la responsabilidad no solo es de quien produce el contenido, sino también de quien lo comparte o es usuario de este tipo de páginas web.    
Para casos en el ámbito virtual, el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, en sociedad con otras entidades como el ICBF y empresas privadas, creo la pagina web www.teprotejo.org, la cual es el canal de denuncia virtual para informar sobre “contenidos ilegales y/o que ponen en riesgo a los menores de 18 años”. Irregularidades como la pornografía, el abuso y la explotación sexual en internet de los niños y jóvenes.
Se puede notar que existe regulación para proteger la integridad de los niños y jóvenes que son parte o hacen uso de los medios de comunicación. Sin embargo, vemos diariamente en los canales de televisión, en las páginas web, en la radio, contenidos inapropiados o en horarios inadecuados.
Por ejemplo, las emisoras juveniles. Donde en horarios matutinos o de amplia audiencia presentan vocabulario ofensivo o el uso de palabras  irrespetuosas en las cortinillas o efectos de sonidos propios. Este tipo de situaciones, llevan a la organización de los sectores sociales, como lo que ocurre con Papaz, la red de padres y madres, que se moviliza a favor de la educación y de la formación de los menores en diferentes aspectos.
Entre sus acciones promueven la Movilización por contenidos responsables para los niños, niñas y adolescentes en las emisoras juveniles, de la cual se puede participar inscribiéndose a la manifestación, a través de su portal web donde se encuentra la carta dirigida a las diferentes entidades y empresas involucradas, en la cual se exponen las leyes que exigen cumplimiento o mayor cuidado.
El caso anterior  demuestra que hay interesados en la relación entre los medios y la infancia. Sin embargo, no se puede olvidar que existe un personaje extra en esta relación. El ombudsman, o defensor del receptor, quien según Flavia Pawels debe ser imparcial, para así poder recibir e investigar las quejas y dar aportes significativos para mejorar o solucionar dificultades en los contenidos de los medios.
No obstante, este personaje no es muy notorio en la programación, ya que en algunos canales de televisión o emisoras, no se les da un espacio en horarios de mayor recepción, por el contrario, los programan cuando no pueden ser vistos o escuchados por un número significativo de receptores. Quizás en la prensa o en internet se hace más fácil y rápida la retroalimentación con el defensor.
Los medios de comunicación deben hacer un uso responsable de su espacio, como lo exige la red Papaz en el caso de las emisoras, al pedir que “se haga un serio compromiso de autorregulación en el que se privilegie a la audiencia infantil y adolescente”. A su vez el Código de Ética del Círculo de Periodistas de Bogotá, manifiesta que la empresa periodística y los periodistas deben tener autocrítica, autorregulación y promover soluciones. Lo que implica, por supuesto, ser cuidadosos en los contenidos y horarios, y hacer uso de la imparcialidad de un defensor, para así dar mayor credibilidad y soluciones objetivas a favor del bien común.
Aunque existe gran responsabilidad de parte de los medios de comunicación y de los organismos reguladores, también hay un porcentaje a cargo de los familiares y docentes de los niños y jóvenes. Ellos también deben controlar y vigilar el tipo de medios que consumen los menores, para así dar un acompañamiento o guía. Y además son los responsables de denunciar, quejarse o hacer cualquier tipo de sugerencia a los medios, cuando estos no cumplen con la normatividad que los rige.
Por lo anterior es de vital importancia que los receptores, tanto adultos como niños, conozcan lo que está y no está dentro de la ley. También deben conocer sobre las entidades, herramientas y procesos para denunciar cualquier irregularidad contra la infancia y adolescencia en los medios de comunicación.  Los principales entes encargados son el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación y el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. Además los canales telefónicos o virtuales que tiene cada medio de comunicación para recibir los comentarios de los consumidores.
Entonces, existen los canales, las leyes y los actores, lo que hace suponer que solo hacen falta acciones organizadas, como la red Papaz, para expresar la inconformidad con los contenidos de los medios de comunicación que atentan contra la integridad de los niños y jóvenes. Conjuntamente con la gestión del gobierno, para dar a conocer todas las herramientas disponibles para hacer cumplir los derechos y las normas a favor de los niños y jóvenes.
REFERENCIAS
COMISIÓN NACIONAL DE TELEVISIÓN. Disponible en: http://www.cntv.org.co/
DECRETO  NÚMERO       1524                     DE    2002. Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. Disponible en: http://enticconfio.gov.co//images/stories/normatividad/Decreto1524del24de%20juliode2004.pdf
EN TIC CONFÍO. Disponible en: http://www.enticconfio.gov.co/enticconfio.html
LEY 1507 DE 2012. Autoridad Nacional de Televisión. Disponible en:   http://www.antv.gov.co/Documentos/Ley_1507_2012.pdf
PAPAZ, RED DE PADRES Y MADRES. Disponible en: http://www.redpapaz.org/
PAUWELS, FLAVIA. La experiencia del primer defensor del oyente en una radio pública argentina. Disponible en: http://www.saladeprensa.org/art644.htm
TE PROTEJO. Disponible en: http://www.teprotejo.org/



[1] Disponible en: http://www.antv.gov.co/Documentos/Ley_1507_2012.pdf

Los códigos de ética son base de un buen periodismo


Por. Jennifer Argüello Vargas.

“Ser periodista, es tener la capacidad de cambiar algo todos los días”, con esta frase de Javier Darío Restrepo se empieza a escribir sobre un tema que genera preocupación, la ética periodística y la responsabilidad que los profesionales tienen en su campo de acción, esto implica recordar que para cambiar la realidad es necesario tomar conciencia del poder de incidencia que se tiene desde los medios de comunicación.
Lo anterior permite comprender que el ser ético es convertirse de algún modo en legislador de sí mismo, donde se asuma una profesión veedora del servicio social y por sobre todo del bien común, como lo afirma El código de la Comunidad Europea de Periodistas, toda acción periodística debe estar dirigida al bien espiritual, social, intelectual y moral de la comunidad.
Es claro que para ejercer el periodismo con profesionalismo es primordial el conocimiento de los códigos éticos, que estudiados desde la academia posibilitan su uso en función de dar al lector, espectador y radioescucha un contenido periodístico basado en la exactitud de los hechos, en la información veraz, suficiente y oportuna sin dejar de lado la buena fe del periodista.
De esta manera, es de cuestionarse si el periodista está preparado para asumir la responsabilidad de su profesión, conociendo que el medio en el que trabaja es muchas veces influenciado y manipulado por las grandes empresas comerciales, por ende, se hace necesario que exista una conciencia ética de quien aplica el código pues éste debe ejercer su capacidad de juicio para aplicarlos y adaptarlos a circunstancias particulares.
Frente a lo expuesto, no hay que olvidar el artículo décimo de la cláusula de conciencia, donde el periodista tiene la obligación moral de actuar de acuerdo a su conciencia y no puede ser sancionado por ello, en consecuencia las empresas periodísticas no podrán aplicar sanción o desmejoramiento laboral por el cumplimiento de este deber ético en el ejercicio profesional.

Así las cosas, los periodistas están llamados a trabajar bajo el principio de la veracidad, el respeto a la dignidad humana, la tolerancia, el pluralismo y sobre la base del interés público; con respecto a esto, hay que tomar como referencia el trabajo que realiza Manolo Azuero, joven santandereano que inspirado en una sociedad bumanguesa pasiva, indiferente y cómplice de la corrupción, decide opinar con argumentos y con evidencias sobre el trabajo sucio que hace más de una persona que ejerce cargos públicos y se atreve a denunciar instituciones que gastan el erario sin mesura y sin criterio así como desnuda a fundaciones de papel.
Este claro ejemplo refleja uno de los principios fundamentales de la ética del periodista, citado en el artículo, “El rol de los periodistas y su marco ético[1]”; donde se debe fiscalizar con independencia a los poderes del Estado, del mercado y de la sociedad civil; investigando, interpretando y opinando desde el interés público.
En este orden de ideas, es relevante hacer mención al deber de exigir y defender de manera proactiva por parte de los periodistas los derechos y deberes personales y colectivos, siendo necesario enfatizar en los niños, como actores sociales con derecho.
Por tanto, es apropiado abordar el rol que desempeña la infancia en los medios de comunicación, especialmente en la televisión, pues existen casos como el de Nohora Valentina Muñoz, niña de 10 años de edad víctima del secuestro y de los periodistas que se dedicaron más tiempo a explorar el morbo y menos a transmitir una información exacta y veraz en las pantallas.
No hay que ignorar que frente a esto, el código del menor hace mención en el artículo 25, a que los medios de comunicación social, respetarán el ámbito personal del menor, y por lo tanto, no podrán efectuar información que constituya injerencia arbitraría en la vida privada, la familia, el domicilio, las circunstancias personales del menor, ni podrán afectar su honra o reputación. Esto debe ser consecuente con la transmisión actual que los medios de comunicación dan a temas tan vulnerables como el de los niños. 

De esta forma, qué decretos o leyes reguladores existen para que de manera efectiva se controlen los contenidos e imágenes de la televisión; con respecto a esta pregunta, es preciso citar el acuerdo 2 de 2011, llamado “acuerdo de contenido”, que tiene como fundamento promover entre los canales de televisión un auto compromiso social y de respeto por las audiencias, de manera que el sentir y pensar de los espectadores también se considere importante, frente a los intereses comerciales inherentes a la televisión como sector productivo.
Lo expresado contribuye a que la Comisión Nacional de Televisión CNTV, incluya en el acuerdo 2 de 2011 una exigencia a que los concesionarios por medio de reglas explícitas en los “códigos de Autorregulación”, se comprometan con el televidente a que en sus contenidos haya clasificación de los contenidos como programa infantil, adolescente, familiar y de adulto; tratamiento de la información y de la opinión; separación entre opinión, información y publicidad; fortalecimiento de la defensoría del televidente; respeto por la parrilla de programación; presentación de programas, cumplimiento de horarios y ante todo respeto por el espectador.

Del mismo modo, según Jaime Andrés Estrada, director de la CNTV, para que se cumpla de manera efectiva el control sobre los contenidos e imágenes en la televisión, se hace necesario que todos los televidentes conozcan los códigos de autorregulación y evalúen las reglas que la misma industria impone para que se asuma una verdadera responsabilidad social y de la misma forma se promueva una actitud crítica frente a lo observado.
Teniendo en cuenta lo planteado, ofrecer como profesional una forma diferente de que los niños vean la televisión es el gran reto que se asume e implica apoyarse en  expertos como Omar Rincón[2] que con los 10 mandamientos para hacer televisión educativa, desarrolla una serie de ideas que pueden concebirse como piezas para ser producidas, una de ellas podría plantearse como escenario de diálogo intercultural, en las que se amplíen las posibilidades simbólicas de construcción de ciudadanía, democracia y sociedad civil donde el eje lo ocupe el papel tan significativo que juegan los niños, así mismo, hay posibilidades de abordar temáticas locales con narrativas globales, donde se incluyan a los niños como los protagonistas de su misma realidad y se brinden espacios para dar a conocer la ley que los ampara. Esto podría generar mayor atracción y asombro en la audiencia infantil.

Para terminar, cito a Huesmann y Miller[3], investigadores que sostiene que una parte considerable del comportamiento que los niños consideran apropiado en su vida ordinaria deriva de las lecciones aprendidas en los monitores o pantallas de televisión. Es entonces esta oportunidad la que debe estimular al periodista a contribuir para que los temas de legislación infantil adquieran una dinámica distinta apoyada desde luego en los medios de comunicación social.


[1] FAUNDES, Juan Jorge. El rol de los periodistas y su marco ético. En Línea. Sala de prensa. Web para profesionales de la Comunicación Iberoamericanos. Año VII, Vol. 3. Febrero 2006. Citado mayo 15 de 2012. Disponible en: http://www.saladeprensa.org/art656.htm.
[2] Omar Rincón., investigador y profesor de Comunicación y Televisión de la Universidad Javeriana (Colombia), periodista y realizador de televisión. Magíster en educación, estudió dirección de cine en la Universidad de Nueva York y es coordinador del posgrado en periodismo de la Universidad de los Andes
[3] Huesmann y Miller., investigadores científicos del Centro de Investigación para la Dinámica de Grupos del Instituto de Investigación Social. Son una autoridad conocida en E.U. sobre el papel de la violencia en los medios en el desarrollo de la conducta agresiva, violenta y criminal, especialmente entre niños y adultos jóvenes.
ROL DE LOS PERIODISTAS  

PAOLA ARENAS DUARTE

Teniendo en cuenta el contexto Socio-Político de nuestro País es claro que el rol que nos debe identificar como periodistas sociales, éticos, responsables, es precisamente buscar la verdad y proporcionarle a la ciudadanía el derecho a la información, estar consientes que vivimos en un País en donde el que calla vivirá y reinará, ahora el cuestionamiento está ¿vale la pena callar y dejarnos invadir día a día por el miedo de ser asechados y amenazados al querer mostrar la cara verdadera de las injusticias y las inequívocas actuaciones de quienes dicen ser nuestros fieles gobernantes?.
Es momento de quitarnos la venda y actuar como personas Sociales, tener la fortaleza y el carácter de enfrentarnos a construir una Colombia diferente y para ello como futuros periodistas se debe identificar y actuar sobre lo que realmente los Colombianos y la sociedad en general quiere y debe escuchar, ver y leer, es por ellos que el compromiso que se debe adquirir como profesionales ante todo el de hablar con la verdad, denunciando todo acto que atente contra los derechos fundamentales de la sociedad, convirtiéndose así en una prioridad en las actuaciones como periodistas.
Es fundamental para llevar a cabo una labor periodística con responsabilidad y en busca del bien común actuar como personas éticas, respetando la integridad moral de cada ciudadano, se parte también de los diferentes vacíos y conflictos existentes en la sociedad y es allí donde hay que apropiarse.
Hacer un reconocimiento minucioso de cada una de las problemáticas por las que está pasando el país, somos parte del cambio y es allí donde se tiene que trabajar como comunicadores en la medida que se pueda informar sensatamente y ser mediadores de un proceso de formación de espacios en donde se le de importancia y participación a la sociedad para que prevalezca ante todo el derecho que se tiene como Ciudadanos a la Libertad de expresión, darle valor y credibilidad a la palabra.
Ahora bien estar en la capacidad de poner en práctica la relación de la profesión con el bien común sabiendo que se tiene la tarea de apostarle a la sociedad y cambiarle el estigma que se tiene en cuanto al periodista chismoso, oportunista, farandulero por una figura seria e imponente a la hora de denunciar y ponerle fin a los abusos que afectan la integridad de miles de personas.
Una de las problemáticas por las que está pasando el periodismo actual es la cultura que se tiene sobre lo que se debe oír, ver o leer en el País y por ello ha despertado el interés de la mayoría de los medios para apuntarle a un periodismo de entretenimiento que a un periodismo crítico e informativo. Considerando los ámbitos público, privado, comunitario y virtual hay que partir de que todos estos espacios deben promover mediante la difusión de información los derechos y libertades que tiene la sociedad en general, es allí donde los comunicadores deben estar en constante veeduría para ser un acompañamiento continuo en la educación y formación sobre intereses primarios tales como el respeto a los derechos fundamentales y la implementación de espacios educativos con un alcance global.
Otro de los abusos a los que se le ha sometido a los periodistas que han buscado ejercer de una manera correcta la labor periodística es el tema de la censura operando sin control sobre la emisión continua de noticias y la causante de que en Colombia no se pueda hablar de libertad de expresión, cabe resaltar que precisamente el poder del periodista él cual es señalar qué es lo importante y qué es lo secundario y también poder responder por los efectos de la información sobre la realidad, esto último es bueno relacionarlo con el auge que ha tenido la tecnología digital lo cual ha abierto nuevos horizontes para el periodismo, sin embargo no es del todo una ventaja ya que la formación que debe tener el comunicador debe ser integral convirtiéndose en un periodista multimedia, el riesgo está en que todo el trabajo y contenidos digitales que están en la red están al alcance de todos los cibernautas,  no existe una norma establecida que permita la regulación de ciertos contenidos todo ellos se convierte en un problema puesto que el interés del periodista que le apuesta y se arriesga a generar textos digitales sabe que dichos textos estarán al alcance de todos los usuarios de internet.
Según Pedro Antonio Rojo Villada, profesor de la Facultad  de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Católica San Antonio de España ¨las nuevas tecnologías de la información se están convirtiendo en un factor de referencia fundamental para una época de transición y crisis como la nuestra. Su importancia es tan grande, que actualmente se presentan como los instrumentos característicos de una nueva era de la evolución humana, la llamada Sociedad de la Información, dentro de la cual se desarrollarán los parámetros vitales en el próximo siglo¨[1].
Esta evolución tecnológica trae consigo desventajas puesto que las malas prácticas de consumo y producción en línea maltratan en muchas ocasiones la integridad de los menores de edad o vulneran los derechos de autor, y es aquí donde los periodistas que están entrando en esta era deben tener cuidado a la hora de publicar sus textos ya que pueden ser utilizados con otros fines. Es claro que el interés primordial del periodista multimedia es ganarse un espacio en el medio digital y esto conlleva permitir que los textos publicados este al alcance de las personas a las cuales les pueda interesar, sin embargo el cuestionamiento esta en que debería hacerse un control de aquellas publicaciones para permitir el acceso por un determinado tiempo, y así mismo el Estado pueda regular la Internet brindando las garantías necesarias para la legalidad y protección de la propiedad intelectual e industrial, de esta manera como periodistas en el medio digital se logre ser competentes lúcidos a la hora de contribuir con textos, columnas de opinión y demás publicaciones en el mundo cibernético.
Cabe resaltar que lo expresado en el artículo 20 de la Constitución Política de Colombia dice que se garantiza a toda persona la libertad de expresar y difundir su pensamiento y opiniones, de esta forma todos tienen el acceso y la posibilidad de estar en el ciberespacio, entonces hay que seguir promoviendo estos nuevos espacios siendo difusores de contenidos informativos realizados con la mayor calidad, teniendo el apoyo y la certeza del control de dichos contenidos por parte de las entidades encargadas de estas regulaciones, promoviendo ante todo un periodismo limpio y con responsabilidad a la vanguardia de la tecnología y respondiendo a los intereses y el bien colectivo.


[1] ROJO VILLADA, Pedro José,¨ analfabetismo tecnológico de la Sociedad de Información¨, Chasqui, 81(Marzo 2003, Pág 48-50).