martes, 11 de junio de 2013

La ética periodística más allá de una realidad


Por: Andrea P. Sarmiento Valbuena

A lo largo de la vida se observan diferentes situaciones e información que impacta en la sociedad y la cual se transmite por los diferentes medios de comunicación o a través de los sitios web. Partiendo de este punto de vista, interviene el comunicador social- periodista, quien debe tomar su el cual debe tomar como tal y contar los hechos por medio de lo que se llama “la ética profesional”.  Ahora cabe preguntar ¿Qué es la ética periodística?, pues bien es aquella que “Se entiende como un conjunto socialmente compartido por valores, hábitos y costumbres”[1] como lo enuncia Juan Jorge Faundes en su texto “El rol de los periodistas y su marco ético”. Los periodistas no solo se deben limitar a brindar una información veraz y objetiva, debe ser de forma investigativa donde la función no sea solamente ganar público, sino a  su vez se le debe sumar la lucha por exigir y defender los derechos de la sociedad.
Lo anteriormente mencionado hace observar que muchas veces en la cotidianidad periodística no se da, no se investiga por la misma exigencia e inmediatez de la información con la cual se debe brindar.
Es por ello que la ética periodística no se da sola, ella está basada en unos códigos ética en los cuales un periodista se debe apoyar.  No obstante, se plantea la idea que “los códigos de ética no sirven” frase y/o realidad a la cual no se da apoyo puesto que no existe para aquellas personas que violan las normas periodísticas, callan la verdad o dicen no conocerlos, por el contrario  se dice que estos sirven si se conocen, aplican y se está convencidos de ellos para así no solo generar que los códigos se cumplan si no a su vez la ética profesional en cada persona, como menciona Hugo Aznar a Aristóteles en su texto “Los códigos de ética no sirven” quien plantea que: “La ética es un saber práctico y no teórico, existe para guiar la práctica y hacerse realidad a través de la voluntad y la actividad de quien actúa”. [2]

Como se había mencionado anteriormente los medios de comunicación rodean la cotidianidad de las personas de aquí, que la prensa, radio y los medios digitales serán el eje de discusión y reflexión en el texto. Es así como se dará inicio a hablar sobre la libertad de prensa, donde en muchos casos esta es violada pero lamentablemente acá en Colombia se han visto grandes ejemplos como Jaime Garzón en 1999 y Clodomiro Castilla Ospino en el 2010, entre otros,  mencionados por la FLIP (Fundación para la Libertad de Prensa) los cuales han sido asesinados por su oficio;  Estos pueden reflejar grandes ejemplos puesto que la libertad de prensa depende del rol critico y de veedor de la verdad que tome el periodista, donde se debe expresar sin temor alguno la verdad a los ciudadanos.

Entonces ¿de qué sirve tener buen periodismo en el país si aun así la población colombiana “en su mayoría de estratos 1 y 2” están acostumbrados a observar en su cotidianidad  la prensa amarillista y no valorar los veedores, profesionales de la ética?.  Pues bien, los periodistas deben trabajar fuertemente porque como lo enuncia Mario Vargas Llosa “La frontera entre el periodismo serio y el sensacionalista es cada vez menos nítida ya que el mundo occidental vive inmerso en una civilización del espectáculo”;  por ello ante la favorabilidad que se está dando en estos tiempos por el sensacionalismo se debe hacer que la credibilidad en ellos vuelva a los periódicos los cuales cada día estén  éticamente construidos y orientados en la búsqueda de la verdad y el bien común.

Ahora cabe resaltar los diarios digitales los cuales están teniendo grandes problemas, ya que se observa el abuso textual, la falsa información e irrupción de la intimidad on line.
Claro, la internet está jugando un papel importante en la vida de las personas facilitándola a su vez; lamentablemente la sociedad no ha aprendido a realizar el uso adecuado a la misma de allí que existan como en cualquier otro medio entes reguladores los cuales enuncia Gerardo Albarrán de Alba en su texto “La figura del defensor del lector en los diarios digitales” donde se cuenta con tres principales los cuales son: la línea editorial, los códigos de ética y el comité de ética en el cual se enfocan en la supervisión del comportamiento ético [3]de un medio en particular , buscando a través de los códigos la transformación de ellos.

Realmente son grandes problemas los que rodean la internet como la violación de los derechos de autor, los hackers y los crackers, entre otros. De aquí es donde se observa la falta de un ente regulador para realizar el uso adecuado no solo por parte de los adultos sino a su vez de los niños, no se trata finalmente de realizar prohibición por el contrario que la sociedad encuentre la verdadera utilidad y el fácil acceso que esta genera la vida no solo personal sino a su vez académica y profesional. Ya teniendo claro cómo la prensa está actuando en estos tiempos, la ética profesional de los periodistas; se parte para hablar sobre la radio donde en esta tal vez no se suele usar el “sensacionalismo y amarillismo” como en la prensa, tanto así que la radio a pesar de las nuevas tecnologías no ha perdido su esencia y su audiencia.

De aquí se parte para hablar sobre el “Ombudsman” quien es aquella persona imparcial encargada de velar porque las cosas se estén haciendo como debe ser y a su vez recibiendo quejas e investigando las mismas. En la radio no se trata de crear contenidos solo para las personas productoras, donde el  periodista debe tener en cuenta siempre que la parrilla de programación que se crea existe con un fin específico tal como traía a colación Flavia Pawels a Claudio Vívori en su texto “La experiencia del primer defensor del oyente en una radio pública argentina” mencionando que la radio “se trata de una experiencia formativa y educativa no sólo para la audiencia, sino también para los propios integrantes de la radio, ya que en ambos existe una falta de cultura sobre el tema”. [4]

Claramente se puede traer un ejemplo del problema que se está teniendo en la radio y es la emisora “Tropicana” la cual suele utilizar lenguaje fuerte en franjas en las cuales no está permitido, pero aun así a pesar que las personas se quejen, no existe un ente regulador y esta sigue funcionando, pues por supuesto, no está buscando formar.

Es allí donde deben intervenir los comunicadores sociales y periodistas, donde no se observe a las personas como simple consumidores sino como sujetos que tienen derechos; puesto que tanto el oyente como los periodistas tienen derechos de generar contenidos en un medio
Para concluir con este tema “la radio” es muy importante, la cual a pesar de la televisión, la prensa y la web no ha perdido su esencia, puesto que como se mencionaba anteriormente ofrece al oyente inmediatez en la información y donde cada día busca  crear nuevas parrillas de programación, pero para lograr este fin y no dejar que las personas dejen de lado se debe crear conjuntamente contenidos no solo de entretener sino a su vez de educar y de informar éticamente. Para finalizar como se pudo observar en el texto la ética periodística debe intervenir en cualquier medio, ya que se debe buscar aparte de ser veedores, que las cosas se muestren y se realicen como deben ser, éticamente profesionales para educar a una sociedad diferente no solo en su actuar sino a su vez sus pensamientos acerca de los medios de comunicación y digital.


[1]FAUNDES, Juan Jorge “ El rol de los periodistas y su marco ético” EN: Sala de prensa  [en línea] No. 88. (2006). <http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:p1J4FwdlCxsJ:www.saladeprensa.org/art656.htm+&cd=1&hl=es&ct=clnk&gl=co> [Citado el 21 de mayo 2013]
[2]AZNAR, Hugo. “Los códigos de ética no sirven” EN: Sala de Prensa : Web para los profesionales de la comunicación Iberoamericano No. 75. (2004).[en línea] <http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:p1J4FwdlCxsJ:www.saladeprensa.org/art656.htm+&cd=1&hl=es&ct=clnk&gl=co> [Citado el 21 de mayo 2013]
 
 
[3] ALBARRAN DE ALBA, Gerardo. “La figura del defensor del lector en los diarios digitales” EN: Sala de Prensa : Web para los profesionales de la comunicación Iberoamericano [en línea] No. 50. (2002). [en línea]. < http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:BB4ymfeOQ44J:www.saladeprensa.org/art405.htm+&cd=1&hl=es&ct=clnk&gl=co > [Citado el 21 de mayo 2013]
 
[4] PAWELS, Flavia. “La experiencia del primer defensor del oyente en una radio pública argentina” EN: Sala de Prensa : Web para los profesionales de la comunicación Iberoamericano [en línea] No. 85. (2005).        <http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:ZpvMXTthJLQJ:www.saladeprensa.org/art644.htm+&cd=1&hl=es&ct=clnk&gl=co > [Citado el 21 de mayo 2013]

ROL DEL COMUNICADOR ORGANIZACIONAL EN EL CUMPLIMIENTO DE LA RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL EN LAS COMPAÑÍAS

Por: Nataly Ayala.

La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es la carta de presentación de las empresas, de ahí se deriva el compromiso que tienen las entidades para ayudar en el beneficio de la sociedad. Con el paso del tiempo las industrias han ido aumentando significativamente y con ellas y su producción se han desencadenado una serie de problemas, uno de ellos es la contaminación del medio ambiente, un factor realmente preocupante para el bienestar de la sociedad. Aunque algunas empresas contaminadoras crean estrategias para contrarrestar o por lo menos ayudar en algo para que la contaminación  no aumente, hay otras entidades que omiten su responsabilidad respecto a este gran factor.
Por la necesidad que las empresas sean responsables con su producciones y los daños que estas puedan causar a la sociedad, se va haciendo notable un término que hoy por hoy cobra bastante reconocimiento en todas las organizaciones, la RSE, la cual “implica comprender de alguna manera la estructura de la sociedad, cada uno de los ciudadanos tiene un rol que debe cumplir dentro de la construcción, transformación y desarrollo de la humanidad, llámese personas, academias, gobierno o empresa”.[1]
La RSE aparece como el compromiso que tienen las organizaciones frente al funcionamiento de la sociedad, por tanto deben desarrollar las actividades empresariales desde una perspectiva ética que reconozca a la dignidad del ser humano, puesto que como menciona Amartya Sen “una buena ética empresarial juega un papel sustancial en el éxito económico y social”[2]. Desde esta perspectiva algunas empresas han optado por regirse por los diez principios que están contemplados en el Pacto Mundial[3], con el objetivo de manejar el crecimiento global de una manera responsable.

Un ejemplo claro de la falta de la RSE, se da una organización reconocida la cual opera en Colombia y es la Drummond, una empresa multinacional carbonera la cual a lo largo del tiempo que ha operado en este país ha jugado de una manera irresponsable e indiscriminada con la salud de millones de personas que se ven beneficiadas de la costa caribe. Esta empresa en la falta de control de los recursos con los que cuenta para realizar un trabajo eficiente, ha dejado derramar en repetidas ocasiones grandes cantidades de aguas sucias con polvillo de petróleo al mar.
A pesar de esto el Gobierno Nacional solo sancionó a esta compañía con dos acciones irrelevantes, por un lado la multó con una pequeña cantidad de dinero que no repara el daño gigantesco que se generó en este sector del país, y por otro, le suspendió el permiso de descargue del carbón en la bahía de Santa Marta, pero solo por un tiempo, ya que en este momento están operando normalmente.  

Estas acciones reflejan a la sociedad hasta donde ha llegado la irresponsabilidad de algunas empresas que no les importa atentar contra el bienestar de la población civil, sino que van por ahí causando daños ambientales sin ningún ente regulador que los controle, de igual manera, esto también es un problema de los medios de comunicación masivos  que no han sabido hacer las respectivas investigaciones en estos procesos, y cuando las han hecho han informado muy superficialmente, de manera que la sociedad no tiene los suficientes argumentos para tomar las medidas necesarias contra estas irregularidades.
En contraste a esto, se evidencia que en este país no sólo existen empresas irresponsables que prefieren el beneficio individual sobre el colectivo, sino que hay algunas que llevan a cabo un buen manejo de los principios éticos a partir de los cuales se deben regir las empresas.
Un ejemplo del buen manejo de la RSE se ve reflejado en la multinacional Carvajal S.A, una empresa que ya ha sido reconocida en diferentes ciudades como una de las mejores en cuanto al manejo de la Responsabilidad Social Empresarial. El objetivo de la organización en cuanto a esta es un “enfoque de negocio que involucra a los distintos grupos de interés para contribuir a la gestión sostenible de las empresas ante la organización”.
Así mismo, esta multinacional posee unos objetivos de sostenibilidad previamente definidos para cada uno de los públicos a los que va dirigido. Por un lado están los accionistas con los cuales crean un valor económico sostenible para fortalecer su reputación.  También se encuentran los colaboradores y sus familias donde la empresa promueve el bienestar, desarrollo y productividad de los colaboradores.
De igual manera, están “los clientes con los cuales se quiere lograr la satisfacción y lealtad superando sus expectativas y necesidades”. “El medio ambiente, es otro público al cual se refiere responsabilidad social empresaria en esta compañía, la cual se maneja ofreciendo productos y servicios comprometidos con el medio ambiente”. Otro público y el más importante para la empresa es “la comunidad, con la cual contribuyen al desarrollo y bienestar de las comunidades del área de influencia local o empresarial”.
Es así como se puede evidenciar que existen empresas grandes con presencia internacional que pueden promover una Responsabilidad Social Empresarial, por medio de una estrategia bien pensada donde se tiene definido previamente unos públicos estratégicos a los cuales directa o indirectamente la empresa afecta o beneficia.
Así como la Drummond, en Colombia existen muchas más empresas que el país aún no conoce cuáles son sus intenciones ya que tienen una estrategia bien pensada, la cual está en el posicionamiento de una buen nombre, realizar eventos que vean el compromiso que tienen con la comunidad, pero en realidad esto es una fachada detrás de la cual se esconden los verdaderos propósitos de la misma.
Por tanto es importante que las organizaciones cuenten con un buen profesional en la comunicación que se rija por su ética para obrar dentro de los parámetros legales en la sociedad, al cual no le de miedo informar a la comunidad como la organización está llevando a cabo procesos que afectan  o por el contrario favorecen al buen funcionamiento y desarrollo de esta.
 
Es indispensable que al momento de trabajar en la Responsabilidad Social Empresarial de las entidades el comunicador organizacional se rija por este pacto ya que este da un marco general para fomentar el crecimiento sustentable y la responsabilidad cívica de empresas comprometidas con la sociedad.
Para que esta se dé dentro de una empresa es fundamental que estas se basen en tres grandes principios: el primero de ellos hace referencia a los derechos humanos, el cual consiste en apoyar y respetar la protección de los derechos humanos, no ser cómplice de los abusos que se hacen de estos.
El segundo principio es en cuanto a las normas laborales el cual expone eliminar todas las formas de trabajo forzoso y obligatorio, trabajo infantil, pero más importante aún, abolir la discriminación en los empleos.
También en el tercer principio es vital el compromiso con el medio ambiente, cuando las organizaciones realicen acciones que atenten contra este es importante alertar, apoyar y promover estrategias comunicativas que informen a la sociedad sobre como la organización está perjudicando el medio ambiente, pero también como está ayudando para contrarrestar este daño.
Aunque el Comunicador organizacional no es un directivo el cual pueda tomar decisiones definitivas en la organización, este tiene un papel fundamental en el funcionamiento, mejoramiento y puesta en marcha de acciones que sirvan efectivamente para el mejoramiento de la empresa en la que se desenvuelve. El papel del comunicador organizacional en una compañía es fundamental, casi que indispensable, puesto que de este depende el desenvolvimiento, reconocimiento y prestigio de cualquier organización.
Por tanto, es importante que las organizaciones tomen conciencia que la RSE no es un término nuevo, es un valor agregado que las empresas deben contemplar en su plan de funcionamiento pues de este se deberían guiar para hacer desde su labor económica también una social, logrando siempre el beneficio y el desarrollo de la sociedad.


BIBLIOGRAFÍA

Colombia Incluyente. [en línea]. [Fecha de consulta: 20 Mayo 2013]. Disponible en: http://www.colombiaincluyente.org/tercer-sector.php.

Del Sol, José Gregorio. Energía y desarrollo sostenible. Junio 2004. [en línea]. Disponible en: http://makgregory.blogspirit.com/files/desarrolloylibertad_josegregoriodelsolcobos.pdf

El Pacto Mundial: pide a las empresas que hagan suyos, apoyen y lleven a la práctica un conjunto de valores fundamentales en materia de Derechos Humanos, Normas Laborales, Medio Ambiente y Lucha contra la Corrupción. http://www.un.org/es/globalcompact/.
http://www.carvajal.com/


[1] Colombia Incluyente. [en línea]. [Fecha de consulta: 20 Mayo 2013]. Disponible en : http://www.colombiaincluyente.org/tercer-sector.php
[2]Del Sol, José Gregorio. Energía y desarrollo sostenible. Junio 2004. [en línea]. Disponible en: http://makgregory.blogspirit.com/files/desarrolloylibertad_josegregoriodelsolcobos.pdf
[3] El Pacto Mundial pide a las empresas que hagan suyos, apoyen y lleven a la práctica un conjunto de valores fundamentales en materia de Derechos Humanos, Normas Laborales, Medio Ambiente y Lucha contra la Corrupción

La ética profesional: lazos que nos unen.


Por: Jhon Edinson Orduz Vera

Desde sus inicios el periodismo ha tenido una fuerte incidencia en la sociedad y ha permitido crear lazos al rededor del mundo gracias a los distintos medios de difusión como lo son la prensa, la televisión y la radio; son estos medio masivos los que permitieron de alguna manera que el periodismo creciera y permitiera que cada día personas alrededor del mundo sean informadas veras y oportunamente.
Es aquí donde el periodismo necesita de profesionales no solo capaces de informar, sino responsables en total medida de la información que generan y divulgan, de mantener credibilidad en cada nota periodística y generar confianza en el lector, televidente y radio escucha. Se ve entonces necesario que un periodista necesite de la deontología para su día a día, para ser un profesional íntegro y autónomo. ¿Pero si el tema deontológico está bien estructurado por qué se siguen cometiendo errores por parte de los periodistas en temas como plagios, injurias, calumnias, entre otras faltas a la ética y la moral?
Para dejar clara esta pregunta conviene analizar qué es deontología y aclarar definitivamente cuál es el deber ser del periodista. Por su parte, el diccionario de la Real Academia Española, certifica que la deontología es aquella ciencia o  tratado de los deberes y obligaciones morales que tiene un profesional, por tanto, es propiamente el ser humano quien da paso a la ejecución de tal requisito.
Lo anterior corresponde a los deberes y obligaciones morales qué debe tener un periodista, claro está que esto lo adquiere a nivel personal y con el tiempo se crean en común acuerdo con sus colegas códigos de ética que en resumidas cuentas buscan estandarizar una conducta con principios razonables.
Es así como los códigos de ética y la deontología reúnen un conjunto de normas éticas y morales que se debe respetar en el ejercicio de una profesión, y son estas las llamadas a intervenir en cualquier sanción disciplinar y profesional, pues los comportamientos que violan estas regla éticas y morales, deberían ser tratadas  con el mismo respeto que las leyes, los reglamentos y códigos como el  penal y el civil.
Ciertamente, los códigos de ética estipulados para estos profesionales, tampoco son “normas de conducta que implican desconocer las generales que rigen a la totalidad de los habitantes, sino que son reglas dictadas para lograr una mayor calidad en los servicios, y evitar comportamientos que puedan dañar la imagen de la profesión”[1]. Por dichas razones se busca que los profesionales de la comunicación asuman la responsabilidad de sus acciones y velen por la defensa de “los valores, deberes y derechos, de lo que se publica y a quienes se les publica”;  pues serían las condiciones mínimas para un periodismo límpido, sin manipulaciones, con información de utilidad y de fuentes reales.
Además, cada persona recibe una formación ética y moral desde su hogar, y a lo largo de su vida  y su etapa formativa, en este caso el periodista tiene claro que lo fundamental es informar veraz y oportunamente, de forma exacta y amplia, de la manera más responsable posible; Pues como el Código de Ética del Círculo de periodistas de Bogotá señala “La comunidad tiene derecho a una información veraz, equilibrada y oportuna y el periodista está en el deber de proporcionársela en estos términos”[2]. En sí los códigos son una guía para evitar los errores que comúnmente se ven en los medios masivos. Sin embargo estos no funcionan por si solos, es importante que, se haga divulgación de su importancia y uso y que cada periodista los apropie para que no se conviertan en un listado de buenos propósitos.
Cabe señalar que, estos códigos de ética dependen de la cultura que se genere alrededor de las mismas y si se continua con la percepción que los códigos no sirven  y se transmite esa percepción a los nuevos periodistas es probable que se convierta en una augurio de lo que podría pasar, por aquellos que no las cumplen; esto lo afirma Hugo Aznar “Se trata de profesionales que desdeñan totalmente la ética de la comunicación. Obviamente ellos son los primeros interesados en afirmar que los códigos no sirven para nada ya que de este modo contribuyen con sus palabras y con su ejemplo a que efectivamente sigan careciendo de valor y efectividad. Quienes afirman la inutilidad de los códigos por esta ‘razón’ en realidad no están manifestando una opinión, sino defendiendo un interés que se descalifica a sí mismo: el interés suyo de que las cosas no cambien y puedan seguir actuando en un contexto de total impunidad, sin tener que ajustarse a reglas u obligaciones éticas de ningún tipo” [3].
Según con lo anterior los códigos de ética son indispensables y necesarios en el ejercicio periodístico, además cada individuo y en este caso cada profesional de la comunicación es responsable de su actuar y ante todo responsable de su público pues cada una de sus publicaciones en los distintos medios masivos deben velar por el bien común, “Los medios de comunicación deben ser entendidos como un servicio a la sociedad, en el que los intereses comunes primen sobre los individuales en una búsqueda constante de la verdad, ya que por su carácter de difusión cumplen un papel importante en la formación de sus miembros, de ahí que sean considerados pilares fundamentales de las sociedades democráticas”[4] comenta Velásquez.
Debido a que es el bien común lo que debe primar es necesario que la verdadera justificación que  tenga un periodista para informar es que tenga relevancia social pues como lo indica Carlos Soria “cuando la comunicación quiere hacerse social y pública se requiere una determinada y precisa finalidad: que aquello sirva para la construcción de la comunidad, es decir, que tenga relevancia comunitaria” [5].
Con lo anterior es posible precisar el rumbo y compromiso que tiene no solo el periodista sino también el medio que utiliza para difundir la información “los propios medios de comunicación, que son esencialmente mediadores sociales ni pueden, ni deben monopolizar la mediación” afirma Carlos Soria.
Es entonces al periodista al que le compete supervisar en todo momento el contenido de sus publicaciones, a monitorear los medios de comunicación, a estar atento que otros periodistas acaten las normas y códigos de ética y atender a cada lector, radio escucha y televidente, en pocas palabras y para darle un título formal que se convierta en ombudsman, que se sirva de mediador entre las sugerencias del público y los encargados del contenido de los medios masivos, que contribuya a la elaboración de estos contenidos y en especial de los contenidos periodísticos para que reflejen las normas profesionales y éticas del medio.
En este sentido y como lo deja claro Javier Darío Restrepo “Ese “deber ser” sólo puede ser llevado a cabo por una decisión libre del sujeto. En un momento determinado, él puede optar por ejecutar o no ejecutar la acción en el sentido señalado por el deber ser. Él es y sólo él, quien decide hacer la cosas como deben ser porque su conocimiento y su voluntad le indican que así deben ser y no de otra manera” [6].
Con todo y lo anterior, es notable el papel del periodista en su actuar profesional, debe corresponder a su moral y ética, debe ser responsable del contenido que publica, cómo lo publica y a quién se lo publica; y del mismo modo supervisar su entorno constantemente para fortalecer la ética en el ámbito profesional, pues como lo señalaba Aristóteles, “la ética es un saber práctico y no teórico, existe para guiar la práctica y hacerse realidad a través de la voluntad y la actividad de quien actúa”.


[1] FAUNDES, Juan Jorge. El rol de los periodistas y su marco ético. Sala de prensa: web para profesionales de la comunicación iberoamericanos. Febrero de 2006. [Online]. Disponible en: http://www.saladeprensa.org/art656.htm Citado el 15 mayo de 2013.
[2]Código de ética del Círculo de periodistas de Bogotá. [On line]Disponible en:  http://eticasegura.fnpi.org/2011/12/27/conozca-el-codigo-de-etica-del-circulo-de-periodistas-de-bogota/ Citado el 15 mayo de 2013.
[3] AZNAR, Hugo. Los códigos de ética no sirven. Sala de prensa: web para profesionales de la comunicación iberoamericanos. Enero, 2004. [Online]. Disponible en: http://www.saladeprensa.org/art581.htm Citado el 15 mayo de 2013.
[4]VELÁSQUEZ, César Mauricio. El Defensor del Público: una figura por descubrir. [On line]Disponible en http://www.redalyc.org/pdf/649/64900605.pdf: Citado el 15 mayo de 2013.
[5] SORIA Carlos. La ética de las palabras modestas. Capítulo 3: La información de lo público, lo privado y lo íntimo. Medellín. Editorial Universidad Pontificia Bolivariana. 1997.
[6]  RESTREPO, Javier Darío, HERRÁN, María Teresa. Ética Para Periodistas. Bogotá. Grupo editorial Norma. 2005

 

La ética periodística en los medios de comunicación


Por: Karen Lisette Villamizar Rueda
El presente texto aborda el tema de la ética periodística en tres diferentes medios de comunicación que son: televisión, prensa e internet. Estableciendo sus funciones básicas de informar, educar y entretener. De igual forma, determinando la importancia del rol que cumplen los comunicadores sociales en la sociedad y evidenciando la falta de ética y profesionalismo en el ejercicio de la verdad y manejo de la información.

En este orden de ideas, se abordará en primera instancia el tema de la televisión, seguido del tema de la prensa escrita y periodismo digital, y finalmente, el tema de la internet.
Hablar de ética periodística en la televisión es algo paradójico en nuestro país. Sin embargo la televisión es uno de los medios masivos de comunicación más visto por los hogares colombianos. Sin omitir que este medio ha sufrido grandes cambios en sus contenidos diarios de información y han sido cambios negativos que solo buscan rating. De allí, que la  televisión colombiana se limita solo vender pautas publicitarias y hacer de la televisión un espectáculo como lo afirma Omar Rincón.
Así mismo, en los contenidos televisivos se evidencia la falta de un periodismo investigativo, científico, informativo y educativo. Dejando a un lado las funciones reales de la televisión que son: informar, educar y entretener. Centrándose en programas como realitys y las famosas narco novelas que día a día contaminan la programación de las grandes cadenas informativas del país, haciendo apología al crimen, a las drogas, sexo, asaltos callejeros, infidelidad y que de una u otra forma promueve la riqueza sin esfuerzo y la venganza.
Si se analizan los realitys que son otra forma de buscar audiencia, mas no de culturizar a la sociedad, estos son protagonizados por ídolos de papel, artistas criollos que no son un buen diferente, por el contrario están estigmatizados en su vida personal, esos programas solo son rellenos que buscan televidentes.
En este punto, es importante traer a colación a Omar Rincón cuando aborda el tema de la televisión como un espectáculo, ya que sin duda la televisión es un completo espectáculo y son los televidentes consumidores de estereotipos y violencia. Evidenciando que la ética para esos programas no existe, no son contenidos culturales y mucho menos de formación, ya que se violan todos los aspectos en cuanto a una formación educativa de personas con valores, responsabilidad, moral y cultura.
Por otro lado, para ofrecer una televisión adecuada se debe tener en cuenta la normativa que regula la televisión colombiana desde 1954, teniendo en cuenta la creación de espacios propios que generen participación activa de los grupos étnicos y que de igual forma en este proceso se cumplan los derechos étnicos, culturales y de desarrollo integral, como lo establece la ley 335 de 1996.
De manera que, la ética como signo de responsabilidad no existe en la televisión colombiana, ya que la programación en los distintos canales poco informan y se reducen a mucha publicidad y poco contenido, de allí el bajo nivel cultural de gran parte de la sociedad colombiana, pues hasta en los noticieros se detecta la falta de ética profesional por parte de los mediadores de verdad e información.
Donde los medios masivos de comunicación están en manos de  potentados económicos, que son cómplices de gobiernos de turno, que solo informan lo que es, lo que les interesa y lo que les conviene. De esta forma, ocultando muchas de las realidades que suceden a diario, solo unos canales donde se realiza periodismo independiente se denuncia la corrupción y los escándalos políticos que suceden en nuestro país.
Eso en cuanto a la televisión y su función informativa. Por otro lado, se encuentra la prensa escrita. Cuando se aborda el tema de la ética profesional en el periodismo escrito, hablamos de las bases del periodismo que son el amor y el respeto a la verdad. Así mismo,  la ética es definida como el requisito básico de una información veraz, imparcial, que así mismo es interpretada y orientada sobre los hechos de una realidad cotidiana, la cual busca el bien común, social y colectivo como lo plantea la autora María Teresa Herrán.
Así mismo, Javier Darío Restrepo y María Teresa Herrán definen como factores del periodismo escrito, “el bien común, la responsabilidad social periodística, y por último la buena fe. Estableciendo estos factores como pilares de un buen periodismo basado en la responsabilidad, donde el periodista es protagonista y es quien busca el bien común manejando una comunicación veraz, oportuna y de alta responsabilidad, de ante mano sabiendo que a la hora de publicar un artículo debe tener en cuenta la información brindada al lector”. [1]
En este orden de ideas, los autores plantean que el periodismo escrito no debe ser visto como un simple producto que busca informar por informar, al contrario debe brindar una información basada en la honestidad y verdad, estableciendo un único fin que es garantizar el bien común a un determinado núcleo de la sociedad.
Por otro lado, cuando se aborda el tema de la prensa escrita, se aborda el tema del ciberperiodismo o periodismo moderno, el cual a través de herramientas de alta tecnología y de flujo de información, nos mantenemos enterados de lo que está pasando en el mundo, gracias a la internet y sus grandes plataformas informativas. También las redes sociales juegan un papel importante, ya que estas  generan información a cada instante.
De manera que, gracias al internet hoy día contamos con frecuencias satelitales  que hacen que la noticia se conozca en fracción de segundos y que los medios informativos brinden una información más exacta, más moderna, mas explicita y más real, con fuentes de apoyo como lo son los videos, las voces, y fotos que enriquecen la información que se pretende brindar. Por lo tanto se requiere más responsabilidad ética y buena fe, ya que la información trasciende mundialmente.
El autor Joan Francesc Fondevila plantea el tema del periodismo digital como las nuevas oportunidades para una sociedad banda ancha. “El periodismo y la creación de contenidos experimentaron en los años 90 un tsunami. Su eje no es otro que el internet, las redes que en un principio era militares y secretistas dan un giro y sumergen a la sociedad en un nuevo ecosistema. La sociedad de la información y conocimiento convierten los contenidos en información y documentación. ”[2]
De igual forma, Mauro Cerbino aborda el tema de la ética periodística y define el periodismo digital como: “un territorio en disputa entre potencialidades éticas, como espacio de lo común, es decir como el espacio de escritura de las singularidades cualquiera, y el desarrollo de un sensacionalismo basado en la tecnofascinación”.[3]
De acuerdo con lo anterior este autor plantea la ética periodística no solo como un espacio de aplicación de normas y códigos, por el contrario la define como una reflexión de la practica periodística, Donde el periodista digital asume la responsabilidad de sus publicaciones teniendo en cuenta la influencia sobre el lector y garantizando un buen ejercicio de la veracidad informativa.
Por otro lado, existen mecanismo de regulación en cuanto al ejercicio del periodismo digital como lo plantea Gerardo Albarrán y son: “En primer lugar está la línea editorial que establece los compromisos de la empresa informativa frente a la sociedad. En segundo lugar, se encuentran los códigos éticos, que son esas normas o reglas éticas que debe cumplir un periodista a la hora de brindar una información. Por último, está el comité de ética que ejerce la labor de supervisión deontológica de un medio en particular, teniendo en cuenta la responsabilidad periodista y la ética en los contenidos de información que se brindan a la sociedad”.[4]
Es de esta forma que el uso del internet, redes sociales y como tal de el ejercicio del periodismo digital es de gran responsabilidad, ya que en algunos casos de maneja la falsa información. En este punto, es cuando el rol del periodista es garantizar la información clara y veraz, dejando esto a un lado el periodismo digital se convierte en un ciberespacio de tipo sensacionalista como lo plantea Mauro Cerbiano.
Finalmente, en cuanto al uso de la internet y a él buen manejo de la ética en el periodismo digital, traigo a colación a Camilo García, quien menciona en su artículo Mucho Hacker los conocimientos sobre el uso de la internet y expone las buenas aplicaciones de e iniciativas sociales que se pueden generar. Y por otro lado, del mal uso de las redes sociales y de la función de la red, ya que existen personas que saquean información privada de las cuentas personales solo para hacer daño.
 
Bibliografía
ALBARRÁN de Alba, Gerardo. La figura del defensor del lector en los diarios digitales.  Tomado de: http://www.saladeprensa.org/art405.htm. Fecha de consulta: 16 de mayo de 2013.
CERBINO, Mauro. Ética y sensacionalismo en el periodismo digital. Tomado de: www.­saladeprensa.­org/­art950.­htm  . Fecha de consulta: 16 de mayo de 2013.
FONDEVILLA, Joan Francesc. EL CLOUD JOURNALISM: Un nuevo concepto de producción para el periodismo del siglo XXI. Tomado de: PDF http://obs.obercom.pt/index.php/obs/article/view/315/321 . Fecha de consulta: 13 de mayo de 2013.
GARCÍA, Camilo Andrés. Mucho hacker. Bogotá: Intermedio Editores.
RESTREPO, Javier Darío- HERRÁN, Ma. Teresa. Ética para periodistas.


[1]RESTREPO, Javier Darío- HERRÁN, Ma. Teresa. Ética para periodistas. Ética para periodistas.
 
[2] Fondevila, Joan Francesc. EL CLOUD JOURNALISM: Un nuevo concepto de producción para el periodismo del siglo XXI. Tomado de: PDF http://obs.obercom.pt/index.php/obs/article/view/315/321 . Fecha de consulta: 13 de mayo de 2013.
[3] Cerbino, Mauro. Ética y sensacionalismo en el periodismo digital. Tomado de: www.­saladeprensa.­org/­art950.­htm  . Fecha de consulta: 16 de mayo de 2013.
[4] Albarrán, Gerardo. La figura del defensor del lector en los diarios digitales.  Tomado de: http://www.saladeprensa.org/art405.htm. Fecha de consulta: 16 de mayo de 2013.

Televisión Colombiana y su pobre contenido.

Por: Iván Fandiño Muñoz

En Colombia tenemos dos canales que encabezan la lista de los más vistos por la sociedad colombiana, Caracol televisión y RCN, estos dos canales son los que alimentan el entretenimiento y el ocio de los colombianos a cualquier hora del día, de tal manera que los colombianos generemos una cultura televisiva que se convierte en el tema de las conversaciones del diario vivir o simplemente en una fuerte herramienta de distracción y entretenimiento para la sociedad colombiana.
Es evidente que la televisión es uno de los medios tradicionales más influyentes dentro de la sociedad, a medida del tiempo vemos cómo los programas, parrillas de contenido y canales de televisión van enganchando televidentes y van moldeando un estilo de vida, hasta el punto de entrar en la opinión pública y ser parte del tema conversación de los colombianos, sin embargo lamentablemente muchos contenidos no son aptos para algunas personas como por ejemplo los niños, además de esto los programas de televisión de nuestro país se convierten en un espectáculo televisivo como lo menciona Omar Rincón, es decir hoy en día lo que más vende es la violencia, el sexo, las adicciones, la promiscuidad etc..
Para Omar Rincón la televisión no es más que un escape de la realidad, un momento en el que el televidente se descarga de sus problemas diarios y se adentra en un mundo irreal y de ficción. Muchos mencionan que la televisión es un espejo de la realidad y sus contenidos reflejan la realidad social, sin embargo Omar Rincón expresa en su libro “Televisión, video y subjetividad” que este medio no tiene más que contenidos, falsos, ficticios, irreales, superficiales, banales, de tal manera que llegue de cualquier forma a los televidentes, rellenando los bolsillos de los inversionistas y dueños de este medio.
La televisión Colombiana no es la excepción, sus contenidos no son más que re-makes de programas, seriados y realities internacionales que acoplan a la cultura de nuestro país y que por supuesto logran ser exitosas dentro de las mentes de los colombianos. Lo cierto es que los contenidos creados por nosotros mismos son cada vez menos, son copias más criollas de otros programas mundialmente exitosos y que por supuesto les asegura a los canales montos de dinero y un gran raiting y cuando algunos programas son creaciones nuestras, resultan siendo narco novelas que solo muestran la parte oscura y triste de Colombia con la excusa de que hay que conocer la historia de nuestro país.
A pesar de esto existen entes que se encargan de otorgar las concesiones y asignar la frecuencia y a la vez vigilan, controlan y regulan la prestación del servicio público de televisión y sus contenidos, uno de estos entes es la ANTV (Autoridad Nacional de Televisión) el cual está en constantemente vigilancia  para que la televisión y sus contenidos no perjudiquen o vulneren la dignidad de los televidentes.
Para que esta regulación se lleve a cabo son necesarias unas leyes en donde expongan las distintas normas de regulación de la televisión, por ejemplo la ley 14 de 1991 en el artículo 1 expone: “la televisión es un servicio público cuya prestación está a cargo del estado a través del instituto nacional de radio y televisión” y el artículo 4 que menciona que “la televisión está en la obligación de proteger los menores de edad y sus derechos”. Por otro lado la ley 335 de 1996 expone una franja horaria de tal manera, que se regulen los contenidos en relación con los televidentes y además una franja en donde se dividen los contenidos nacionales de los internacionales. A pesar de todas estas leyes que simplemente están plasmadas en una hoja de papel o en un documento web, deberían existir entes mucho más estrictos en cuento a los contenidos de los programas nacionales, de tal manera que no sigan el cliché y los estereotipos de siempre  sino que se generen nuevos programas que hagan pensar un poco más al televidente o programas que aporten algo a la cultura de la sociedad.
Por esta razón es que los canales regionales son también acogidos por los televidentes, por que como menciona Mario Luis Mantilla "en un canal regional se exalta todo lo representativo de la cultura, de tal manera que los televidentes se sientan identificados con los programas del cana, de esta manera se genera un sentido de pertenencia con el canal y los televidentes, además la sociedad necesita contenidos exclusivos de su región dentro de las noticias, programas, documentales, etc…" Por esta razón es que vemos que los canales regionales incentivan e incrementan sus contenidos dirigidos exclusivamente a la región.
En los canales nacionales por el contrario se generan estereotipos regionales dentro de sus novelas o programas, por ejemplo el costeño siempre es el bullicioso, perezoso que solo vive pensando en fiesta y parranda, o como pudimos observar en “El man es German”, pintan a la mujer santandereana como una campesina, malhumorada que reniega por todo y es un tanto gritona, por supuesto esto es lo que le encanta a la gente, pero de alguna u otra manera se están riendo de ellos mismos y los canales nacionales solo se burlan de sus televidentes.

Este tipo de novelas al menos le sacan una sonrisa a los colombianos y lo hacen liberarse de la tensión del trabajo, pero ¿Qué hay de las novelas que solo tratan temas como el narcotráfico, la prostitución y la violencia?, en Colombia no pueden faltar este tipo de novelas, siempre son las que más tienen raiting y las que más dan de que hablar, desde hace muchos años esta es la imagen que tienen en el exterior de nosotros y en vez de tratar de borrar esa imagen que tanto nos ha afectado lo único que hacemos es reafirmar lo que piensan de nosotros, en el año como mínimo deben haber unas 4 novelas de este tipo que de ninguna manera aportan algo a las familias que están noche tras noche en frente del televisor absorbiendo cualquier cantidad de contenidos denigrantes y vergonzosos que no dejan nada para la vida.
RCN y Caracol en su intento por ganar raiting no están pensando en las necesidades de la sociedad colombiana solo están pendientes de llenar sus cabezas de basura televisiva, de contenidos pobres y de programas mediocres que no aportan nada a la cultura de nuestro país. Es triste prender el televisor en la tarde y ver que están dando Laura en América, cambiar de canal y ver un programa como La reina del sur, ¿que ven los niños durante la tarde? ¿Qué deja a las familias colombianas este tipo de programas? NADA, solo amarillismo, exageración de la realidad y una cultura de violencia, armas y sexo.
Omar Rincón lo que más recuerda es que “la televisión no es educativa, aunque su centralidad como aparato y medio de comunicación es evidente, aunque de ella se aprenda a pesar de todo, aunque ella  sirva para todo,  no se puede afirmar que sea responsable e imaginativa con los procesos de construcción del proyecto de sociedad que requerimos” Rincón expone 10 mandamientos para realizar televisión educativa, cabe resaltar algunos de estos:
IV. “Recordar que la televisión es educativa en cuanto forma en modelos sociales. La televisión es educativa cuando es escenario del diálogo intercultural, presenta lo universal que no pasa por lo comercial y amplía las posibilidades simbólicas de construcción de ciudadanía, democracia y sociedad civil”.
V. “Asumir que la televisión educativa debe ser una experiencia formativa nueva en sí misma al incorporar las nuevas-otras formas de cultura, de ver y leer, de aprender y conocer, de hacer y construir ciudadanía, que forma para la convivencia y capacita para poder tener acceso a las competencias múltiples que habilitan para ser un ciudadano productivo en la actualidad”.
VII. “Asumir que la televisión educativa recupera lo gozoso, divertido, significativo, seductor y afectivo propio de la educación”.
VIII. “Recordar que si el programa de televisión que se hace es aburrido o tedioso o arrogante es porque quien lo hace es aburrido, tedioso o arrogante. La pantalla es un espejo del alma de quien la hace”.
De estos mandamientos se puede entender que los contenidos de la televisión no educan, sino que moldean los diferentes estilos de vida, y además como lo menciona la teoría de usos y gratificaciones “Cada individuo escoge los estímulos a los que quieren responder, atendiendo a causas como sus valores, intereses y funciones sociales. Por lo tanto, más que ser los medios los que dicen al usuario qué ver, son los espectadores de forma activa los que lo deciden, atendiendo a sus necesidades y la gratificación que les proporcionen”.
Esto quiere decir que somos nosotros quienes escogemos los contenidos y quienes los acogemos, la televisión es educativa en cuanto deje algo al televidente para su diario vivir, esto solo demuestra que la televisión colombiana ha moldeado por años un estilo de  vida dedicado solo al morbo, al espectáculo y la farándula criolla, por lo tanto una vez más somos los colombianos quienes seguimos alimentando los canales nacionales y por supuesto estos al ver la cantidad de audiencia que tienen siguen creando esos mismos contenidos que tanto desangran la cultura y la tradición de nuestro país.

Referencias bibliográficas:
·         KATZ, E., GUREVITCH, M., & HASS, H. On the use of the mass media for important things. American Sociological Review, 19731, p 164-181
·         MANTILLA Mario Luis. Defensor del televidente del canal TRO. Charla Universidad Pontificia Bolivariana.

·         RINCON, Omar. Televisión, video y subjetividad. Enciclopedia latinoamericana de socio cultura y comunicación. Editorial Norma. 2002

·         RINCON, Omar. 10 mandamientos para hacer televisión educativa. Tomado en : http://www.colombiaaprende.edu.co/html/mediateca/1607/article-74983.html